Notas pedagógicas · Esbozo
De la anécdota al chiste
Lo que te pasó no es un chiste. Lo que pensás de lo que te pasó, sí puede serlo.
Una anécdota no es stand up. Pero es una de las mejores fuentes para sacar material. Contada tal cual pasó, aunque sea graciosa, genera atención y algo de simpatía, pero casi nunca una carcajada. Hay que desarmarla y quedarse con lo que sirve: tu opinión, tu actitud y unos pocos hechos que se puedan rematar.
Contar no es opinar
El stand up es un género de opinión. La anécdota, en cambio, es una secuencia: pasó esto, después esto, al final esto otro. Entre amigos funciona porque te conocen y tienen paciencia. Arriba del escenario el público espera reírse cada pocos segundos. Si encadenás "y después… y después…", los tenés esperando un final que tarda en llegar.
Kristof Micholt lo marca en su Manual de Stand Up: un chiste tiene la forma de una opinión, no de una historia. Con mis palabras: la historia es el camino; el chiste es lo que vos pensás de ese camino.
El camino, en cinco pasos
- Contala entera, sin filtro. Como se la contarías a un amigo, con todos los detalles. Todavía no corregís.
- Separá hechos de actitudes. Lo que pasó (lo que vería una cámara) y lo que te pasó a vos con eso: ¿es raro, estúpido, difícil, da miedo?
- Pasala al presente. Sacale el "el otro día" y convertila en una opinión sobre cómo son las cosas. Tiene que entenderse sin contar la historia.
- Dejá el contexto mínimo. Solo lo que el público necesita para que el remate funcione.
- Que la anécdota vuelva en otro lugar. Como ejemplo en el pie, o actuada: un solo momento, no el antes y el después.
Un ejemplo corto
Anécdota: "El otro día llamé a la obra social, estuve 40 minutos esperando y al final me dijeron que el turno se saca por la web."
Premisa: "Las obras sociales tienen gente atendiendo el teléfono para decirte que no llames por teléfono."
Desapareció el "el otro día", pasó de mí a todos y apareció la actitud. El remate lo escribís vos.
Para seguir: los tipos de remate están en Sin remates no hay risas.
Gracias por llegar hasta acá.
Un abrazo,
Checho